Corea del Norte apunta a su ciberejército al robo de divisas y criptomonedas

La plataforma surcoreana de intercambio de criptomonedas Youbit se declaró en bancarrota hace dos semanas tras haber sufrido un robo virtual del 17% de sus divisas digitales. No era la primera vez que la casa sufría un ataque de este tipo. En abril, alguien había sustraído casi 4.000 bitcoins, un hurto que la agencia de inteligencia surcoreana atribuyó a hackers que trabajan para Corea del Norte. Acciones como esta no son aisladas y demuestran, según las autoridades de Corea del Sur y varios expertos en ciberseguridad, que Pyongyang ha puesto el foco —y es cada vez más hábil— en el robo de divisas, particularmente de criptomonedas.

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Corea del Norte cuenta con 6,000 efectivos en una unidad de su ejército que durante años orquestó con éxito numerosos ciberataques y operaciones de espionaje, según han explicado varios desertores del régimen. Estados Unidos y Corea del Sur atribuyen a este grupo, por ejemplo, el ataque contra la multinacional Sony Pictures de finales de 2014, el robo de 81 millones de dólares al banco central Bangladesh de 2016 y, más recientemente, la propagación del virus WannaCry que infectó más de 300.000 computadoras  de 150 países.

 

El supuesto poder cibernético de Corea del Norte contrasta con lo que, desde fuera, se considera un país empobrecido y tecnológicamente atrasado. Como hace con el desarrollo de armamento nuclear, Pyongyang da máxima prioridad a su particular ciberejército: “Hay un programa de reclutamiento que busca a los alumnos más talentosos en matemáticas e informática en las escuelas de secundaria. Tras graduarse, son enviados a las mejores universidades del país donde los forman”, explica Adam Segal, director del Programa de Digitalización y Ciberespacio del Consejo de Relaciones Exteriores de Estados Unidos. Una vez dentro de la unidad, muchos son enviados fuera del país, especialmente a China o el sudeste asiático, para operar desde estos destinos y no dejar rastro.

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