LA DIVISION DEL TRABAJO Y LA VENTAJA COMPARATIVA.

En semanas pasadas caminaba por un grupo de tiendas sumamente ocupadas, había tantos clientes que era incluso difícil caminar dentro de los establecimientos, el giro es lo de menos, el  punto que aquí expongo aplica para cualquiera. Al ver para todos lados se veía un sinfín de trabajadores todos ocupados, al parecer cada uno ocupado en una tarea, se creaba indudablemente un cuello de botella, enorme. El negocio con computadoras punto de venta perfectamente instalados, al menos 15; por division del trabajootro lado había supervisores encargados de que se registrara en las computadoras exactamente lo que los clientes compraban, para cuidar aquello de las fugas, y a la salida un guardia que verificaría recibo contra mercancía saliente.

Todo parecía excelentemente bien planeado.

Entoces me acordé de 2 temas de economía que sería fundamental que los dueños de negocios de todos los tamaños supieran, al parecer solo los conocen los fabricantes en cierto nivel, pero no los comercializadores.  Los comercializadores son tan o incluso más importantes en el proceso de comercialización, sin ellos los productos no llegarían al consumidor o usuario final.

Los temas que recordé son:

1) LA DIVISION DEL TRABAJO.

Asombrado, el español contempló la magnífica escena que tenía delante y quedó boquiabierto. Era el año de 1436 y estaba en Venecia para ver como la ciudad-Estado italiana armaba sus buques de guerra. En la península, éste era un proceso laborioso que tardaba días enteros, pero aquí, ante los mismos ojos, los venecianos lograban armar una nave tras otra en menos de una hora. ¿ Cómo lo hacían exactamente ?

¿ En qué consiste la división del trabajo ?

Tomemos como ejemplo un lápiz normal y corriente. Su producción requiere una serie de pasos diferentes: cortar la madera, extraer y dar forma al grafito, poner la marca, la laca y la goma. Para fabricar un solo lápiz se requieren innumerables manos, como escribió Leonard Read, el creador de la Fundación para la Educación Económica, en su breve y estimulante ensayo Yo, el lápiz (1958): << ¿ Simple ? Sin embargo, no hay una sola persona sobre la faz de la tierra que sepa cómo hacerme. Esto suena fantástico ¿ no ? En especial cuando se es consciente de que cada año se producen en EEUU cerca de mil quinientos millones de lápices como yo>>

Con Adam Smith la teoría del trabajo se sintetizó en una teoría sencilla. Hoy en día un hombre normal podría solo hacer un alfiler al día en una fábrica de alfileres, si él hiciera todas y cada una de las etapas; pero en la fábrica el trabajo se divide entre varios especialistas: Uno alarga el alambra, otro lo endereza, un tercero lo corta, un cuarto lo afila, un quinto prepara el otro extremo para ponerle la cabeza; y así hasta tener cerca de 18 operaciones diferentes.

Según Smith, una fábrica de 10 empleados podría producir 48 mil alfileres diarios gracias a la división del trabajo: Un aumento de productividad fabulosa, a saber de 400,000 por 100.

De esta manera, un equipo de trabajadores produce considerablemente más que la suma de sus partes.

<<Allí dónde el hombre entero está involucrado no hay trabajo. El trabajo empieza con la división del trabajo>>

La idea en síntesis: Concéntrate en tu especialidad o especialízate.

 

2) LA VENTAJA COMPARATIVA.

Si la economía de mercado tuviera que resumirse en dos artículos de fe claves, éstos serían los siguientes: primero la mano invisible (ley de oferta y demanda) hará que la suma de los actos interesados de todas las personas sea beneficiosa para la sociedad en su conjunto;  segundo, el crecimiento económico no es un juego de suma cero, donde por cada ganador hay un perdedor. Estos credos son contrarios a la intuición, en partícula el último. Forma parte de la naturaleza humana dar por sentado que cuando alguien se vuelve más rico, más gordo o más saludable es a costa de algún otro que se vuelve más pobre, más delgado o más enfermo.

Ejemplo:

Tomemos, por ejemplo, dos países. Portugal e Inglaterra. Que comercializan entre si vino y paños (Paño: Tela fuerte y tupida). Ocurre que Portugal es más eficiente que Inglaterra produciendo ambas mercancías. Puede hacer paños por la mitad de lo que cuesta producirlos en Inglaterra y vino por la quinta parte.

maxresdefaultNuestro Portugal tiene lo que los economistas denominan una ventaja absoluta en la producción de ambos tipos de bienes. A primera vista, la regla de la división del trabajo no parece proporcionar una solución, y podríamos dar por hecho que es poco lo que Inglaterra puede hacer para competir más allá de resignarse a perder lentamente su riqueza. Pues bien, no es así.

En este caso, si Inglaterra dedicara todos sus recursos a producir paños y Portugal se concentrara en el vino, ambos terminarían, en conjunto, produciendo más paño y más vino.  Y luego Portugal podría cambiar sus excedentes de vino por paños ingleses. Esto se debe a que,  en este ejemplo, Inglaterra tiene una ventaja comparativa en la fabricación de paño, a diferencia de lo que ocurre con el vino, donde es muchísimo menos eficiente que los portugüeses. Inicialmente esto parece ilógico porque estamos acostumbrados a la idea de que cuando se compite sólo puede haber ganadores y perdedores. Sin embargo la ley de la ventaja comparativa demuestra que el comercio puede conducir a una situación en la que todos resultemos ganadores.

La razón de esto es que cada país o empresa cuenta con una cantidad limitada de personas y éstas solo pueden dedicar una cantidad limitada de horas a una tarea en particular. Incluso aunque Portugal pudiera en teoría producir algo de forma más barata que Inglaterra, no podría producirlo todo de forma más económica, pues el tiempo que ocupa en fabricar paños, por ejemplo, reduce el tiempo que puede dedicar a producir vino o cualquier otra cosa.

La idea en síntesis: Especialización + libre comercio = todos ganamos

Con base a lo anterior… ¿ qué consejo le darías a los comercios que menciono al inicio de este post ? 

 

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