Un Tonto con Pluma.

Un Tonto con Pluma Juan es un tipo amable y buena onda, a todos les cae bien, no es mal parecido, se podría decir que incluso es atractivo, tiene el cabello negro y ondulado, sus ojos son negros con pestañas grandes y cejas pobladas, tiene una sonrisa de anuncio de pasta de dientes, usa barba de candado, lo que enmarca mejor su sonrisa. Por su carácter tiene muchos amigos y por su galanura muchas amigas, sigue soltero, dice él : -¡que aún no llega la que le corte las alas! es un tipo administrado, le gusta ahorrar y esta empezando a invertir en su patrimonio, con sus 15142970-cartoon-dinero-y-manos-con-coche-o-una-casa-caricatura-keysahorros, se acaba de comprar un auto deportivo rojo, nuevo de paquete. No le gustan los créditos, así que busca ahorrar e ir comprando de contado las cosas que quiere, como los muebles para su departamento de soltero. Se dio cuenta de que fumar le salía muy caro, entonces decidió dejar el vicio y lo que gastaba en cigarros lo está ahorrando para comprar los enseres que le faltan, además de aplicarle a los amigos el “estilo americano” es decir, “el cada quien paga lo suyo”, porque cuando hizo números se dio cuenta de la cantidad que se le iba en eso de invitar siempre el desayuno o la fiesta, y eso ya no le gustó . En su cartera siempre trae una foto de su familia, su lista de metas y un lapicero plegable que ocupa para anotar sus gastos y llevar sus presupuestos al día, podría decirse que casi es el hombre perfecto, sólo tiene un defecto no sabe decir: ¡No! Como la tía de un amigo, y por eso mi amigo tiene un montón de primos, pero ésa, es otra historia.

Entre sus muchos amigos, Juan tiene en particular uno que es el más cercano, Jorge, “Jorgito” para los cuates, es un chico bajito, su falta de estatura, la compensa con una labia sin igual, a este camarada “ya le cortaron las alas”. Es un desorden, sigue la filosofía de: “a gozar, a gozar que el mundo se va a acabar” y se acaba todo… tooodooo, dinero, tiempo, fiestas y alcohol. En una ocasión al salir de una fiesta, Jorgito celebrador por naturaleza, se puso necio y quiso manejar de regreso a su casa, sucedió lo esperado: chocó en estado de ebriedad, no sólo se acabó el auto, tuvo que responder por daños a terceros. Como es de imaginarse no estaba asegurado el auto. Como ahora no tenía carro, decidió sacar uno a crédito, pero sus ingresos no eran suficientes y le pidieron un aval, para obtener el crédito. El automotor en cuestión era de modelo nuevo, verde “chiclamino”, sin una patinada de mosca, brillante, eléctrico, totalmente equipado, con velocímetro digital, sonido de lujo y quemacocos. Era como esos que salen en las revistas. Jorge fue con su mamá, su hermana, sus tías, su suegra, pero nadie acepto ser su fiador. Así que, ¿Con quién creen que fue? ¡Si, con Juan! Quien aceptó darle su aval. Jorge acudió entonces a la agencia con su amigo a realizar los trámites para su crédito, ambos firmaron todos los papeles que les pusieron enfrente con la plumita plegable. Pasaron los meses y Jorge estaba feliz con su auto, se iba de vacaciones, de fin de semana con su esposa y su bebé de tres meses. Todos los viernes era de reunión con los amigos, estéreo a todo volumen, había fiesta y risas, diversión continua, como siempre. Un buen día le cayeron a Juan en su casa, un actuario y dos abogados. -¡Otro tonto con pluma!, dice uno de los abogados, al ver que Juan se resistía a aceptar la notificación del embargo.

firmando_cheque_400R_01El otro abogado explicó: -¿Qué, no sabe que si firma de aval es usted deudor solidario? si su amigo Jorge no paga, usted tiene la obligación de hacerlo, será mejor que hable con su amigo y que pague lo que debe, porque si no, usted tendrá que liquidar el saldo deudor con lo que tenga, mientras embargaremos todos sus bienes en prenda por el importe pendiente, fírmele aquí y sino hace frente a la obligación en una semana, sus bienes irán a remate para afrontar el crédito. Cuando se retiraban, uno de los abogados le dijo: ¡Joven ojalá y no pierda la amistad por la deuda, o sus pertenencias por algo que no disfruta! Juan sintió que le habían cortado las alas … intentó comunicarse con Jorge pero el celular de su amigo estaba suspendido … por falta de pago. Incluso la Biblia, un libro muy leído, dice que no hay que firmar como aval, la mejor forma de conservar la amistad es no arriesgarla junto con el patrimonio propio, de lo contrario se corre el riesgo de ser “un tonto con pluma”. Eso aplica también a cualquier negocio que requiere firmar un documento que implica algún tipo de obligación. Leer, revisar, pedir opinión experta siempre es lo mejor antes de tener la mano y el trazo ligero.

 

Ciertamente sufrirá el que sale fiador por un extraño, pero el que odia salir fiador está seguro. 

Provervios 11:15

 

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