La diosa Fortuna.

Una noche, borracho de vino y de pasión, Zeus se acostó con la hermosa Thetis, diosa de lo legal y lo justo, a la que hacía tiempo le había echado el ojo. De esa unión entre lo anárquico y lo que debe de ser, nació Tykhé, en español: Fortuna; hermosa muchacha que gozaba de los favores de su padre. El dios supremo pidió a cada uno de los habitantes del Olimpo que enseñara algo a su hija preferida.

Tyche_TykheA Mercurio, especificamente, le encomendó que la entrenara para correr más rápido que nadie.

A Deméter le pidió que le enseñara todo sobre la cosecha y los árboles frutales.

A Hera, si legítima esposa, Zeus no le pidió nada. Quizá por celos. la diosa de la estabilidad y la familia, no quería ni ver a Fortuna.

Para ser un dios, como se sabe, hay que ser inmortal, sano, joven y bello de forma permanente. Esto se conseguía bebiendo cada mañana la cantidad necesaria de néctar y comiendo la dosis imprescindible de ambrosía, los alimentos sagrados que otorgaban esos dones.

Zeus determinó que a partir de ese día, que Fortuna estuvo suficientemente preparada; ella sería la encargada de recolectar cada mañana de los árboles de la tierra, el néctar para todos. Ya no aparecería de manera mágica simplemente por las mañanas, Fortuna sería la encargada de recolectarla.

Para evitar que los humanos comieran de esos poderosos elixires, Zeus dictaminó que el más pequeño rayo de sol que bañara los frutos recién nacidos inactivara los líquidos tan preciados.

El plan estaba completo. Solamente Fortuna podría reconocer y recolectar dichos frutos cuando aun servían.

Y así fué. Todas las madrugadas Fortuna salía presurosa a recorrer toda la Tierra para recoger los primeros frutos. Todos los dioses aplaudían su gran velocidad y eficiencia.

Una mañana, Fortuna no llegó a tiempo. Los dioses empezaron a desesperarse. Si la espera se prolongaba morirían.

Una comisión de dioses fue a buscar a Fortuna por las calles de Grecia. Allí se enteraron de que un pescador la había atrapado accidentalmente mientras lanzaba su red al Egeo, ese pescador se levantaba antes que nadie; fascinado por su belleza y sorprendido por el destino final de su carga, no quiso dejarla partir.

Los dioses se aparecieron frente al pescador y le preguntaron qué quería a cambio de dejarla ir.

-¿ Puedo pedir lo que quiera ?- Preguntó. -Lo que quieras– dijeron los dioses–, se te concederá y la dejarás en libertad.

El pescador pidió, y todo lo solicitado le fue concedido, después de lo cual Fortuna estuvo libre otra vez.

Entre los humanos empezó a correr la voz. El que atrapara a Fortuna podría pedir a los dioses lo que quisiera, porque ellos se lo concederían a cambio de su libertad.

Enterada del peligro, Fortuna tomó más y más precauciones y pidió al resto de los dioses que le enseñaran algunas cosas más, en beneficio mutuo. De Diana aprendió a escabullirse para que nadie la viera. Empezó a viajar con mucho sigilo, sin dejar que se notara su presencia.
De Urano aprendió a no dejarse atrapar por nadie y de Ares la estrategia de la guerra.

Para que no adivinaran por donde pasaría, decidió nunca pasar dos veces por el mismo lugar.
De Baco aprendió las virtudes del vino para así emborrachar a los que consiguieran atraparla y escaparse, dejándolos sin nada.
Cuenta la leyenda que sigue siendo cierto que, si en tu camino atrapas alguna vez a la diosa Fortuna, los dioses te concederán lo que desees para que la dejes libre.

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Y por lo tanto, recuerda….
Deberás estar atento, con los ojos bien abiertos y la mirada curiosa.
Deberás cambiar de lugar en vez de esperarla siempre en el mismo sitio, porque bien podría ser que ya haya pasado por allí y nunca repita su paso.

Deberás verla acercarse, reconocerla.
Tendrás que acercarte cuando pase por tu lado: si te distraes no podrás agarrarla ni de la trenza porque cuelga hacia adelante.
Si se te escapa no la persigas, porque corre mucho más rápido que tú.
Sólo aprende y permanece alerta para la próxima vez que te cruces con ella.

¿ Qué harás para atraparla ?

Un último dato: La diosa fortuna es la figura que en México conocemos como el ángel de la independencia, en las imágenes de Zeus se le ve con el angel en su mano.
¿ Casualidad ? ¿ Mensaje oculto ?

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